Para aquellos que no entienden la fibromialgia.

La fibromialgia no es una enfermedad nueva. En 1815, un cirujano de la Universidad de Edimburgo, William Balfour, describió la fibromialgia. Con el paso del tiempo, se ha descrito como reumatismo crónico, mialgia o fibrositis. A diferencia de las enfermedades, los síndromes como la fibromialgia no tienen una causa conocida, pero son un grupo de signos y síntomas que, desafortunadamente para el paciente, están presentes al mismo tiempo. La artritis reumatoide y el lupus también son síndromes.

La mayoría de los síntomas y problemas emocionales asociados con la fibromialgia no son de origen psicológico.

Este no es un trastorno en el que “todo está en tu mente”. En 1987, la Asociación Médica Americana reconoció la fibromialgia como una condición física real y una causa importante de discapacidad.

La fibromialgia puede ser discapacitante y depresiva, lo que interfiere con las actividades diarias más simples.

-Lo que debes saber sobre mí:

1. Mi dolor – Mi dolor no es tu dolor. No es causado por la inflamación. Tomar su medicamento para la artritis no me ayudará. No puedo trabajar, porque mi cuerpo no resiste. No es dolor lo que queda solo en una parte del cuerpo. Hoy está en mi hombro, pero mañana puede estar en un pie, o tal vez se haya ido. Mi dolor es causado por señales que llegan incorrectamente a mi cerebro, posiblemente debido a trastornos del sueño. Esto no se entiende muy bien, pero es real.

2. Mi fatiga:  no solo me siento muy cansado. Estoy severamente exhausto. Me gustaría participar en actividades físicas, pero no puedo. Por favor, no lo tomes como algo personal. Si me viste comprando ayer, pero hoy no puedo evitar limpiar el patio, no es porque no quiera hacerlo. Estoy pagando el precio por estresar mis músculos más allá de su capacidad.

3. Mis problemas de concentración. Todos los que sufren de fibromialgia llamamos a estos problemas “fibro-fog”. Tal vez no recuerdo tu nombre, pero recuerdo tu cara. Puede que no recuerdes lo que prometí hacer por ti, incluso si me lo hubieras dicho unos segundos antes. Mi problema no tiene nada que ver con la edad, pero puede estar relacionado con trastornos del sueño. No tengo memoria selectiva. Algunos días, incluso, no tengo memoria a corto plazo.

4. Mi torpeza: si me paro o corro detrás de la multitud, no te estoy persiguiendo. No tengo control de mis músculos para hacer eso. Si estás detrás de mí en una escalera, sé paciente. En estos días, tomo la vida y cada paso uno a la vez.

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